FEDERACIÓN ANDALUZA DE AJEDREZ

NOTA INFORMATIVA 3/2005

El gran dormilón

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CIRCULARES FADA

 

Estimados amigos:

 

Premio "Mejor anécdota" del Campeonato de Andalucía por equipos:

"El gran dormilón". Ricardo Montecatine. Premio para Carlos Barrero

 

Fallo razonado del Juez, Jordi Moreno Sanchís.

"Todos los ingredientes necesarios para "cocinar" una buena anécdota se presentan en la crónica "El Gran Dormilín". El texto ilustra y hace un implícito homenaje a todos los ajedrecistas andaluces que fin de semana sí y fin de semana también participan en el Campeonato por Equipos de Andalucía, sin duda, el campeonato autonómico en el que los jugadores han de recorrer más kilómetros para defender "la camiseta" de su club. Asimismo, el artículo demuestra que para la mayoría de los jugadores el campeonato por equipos es la prueba más importante del año, en cierto modo, defender los colores de tu
club es todo un privilegio y un honor, la ronda final en la que varios clubs de la División de Honor se disputan las tres plazas del podium y coincide la ronda decisiva con otro torneo en Andalucía (Deifontes) con unos premios muy atractivos, los jugadores apuestan claramente por los intereses del club.

Naturalmente como no podía ser de otra forma, la anécdota tiene un gran protagonista, Carlos Barrero (pero, me pregunto, ¿qué ajedrecista no ha vivido una anécdota similar?). El desenlace no se vislumbra hasta las últimas líneas, el cronista es capaz de ir aumentando progresivamente la atención del lector, durante la lectura son muchas las conclusiones a las que podemos llegar pero, como suele pasar, la realidad supera a la ficción. Os animo a todos a leer completo el artículo y descubrir el desenlace final.

La anécdota tiene mucha trascendencia en el aspecto deportivo ya que estaba en juego el título de Andalucía por Equipos de la DH  y para el club de Carlos, Olivares, representaba el mayor reto deportivo de su historia, el cronista resalta la trascendencia del match informando de la presencia de la Alcaldesa y  de la Concejala de Deportes de Olivares. Sin duda, no poder disponer de un jugador que llevaba 6,5 sobre 7 posibles en el segundo tablero y en las circunstancias en las que se dieron debió resultar un duro golpe que supo aprovechar el Cofimán para reeditar su victoria del año anterior.

Finalmente, después de leer varias veces la anécdota no puedo dejar de pensar que en el fondo es un reconocimiento a todos los practicantes de este deporte, a los sacrificios que hacen para la práctica deportiva del ajedrez y a una visión de nuestro deporte como actividad en la que los resultados son importantes pero aún más la participación, la deportividad y el compañerismo. La gran impotencia y el sinsabor que ese domingo 28 de Noviembre sintió Carlos la hemos tenido cualquier ajedrecista pero el ajedrez siempre nos da más de lo que nos quita, por eso repetimos.

 

 

El gran dormilón. Por Ricardo Montecatine.

 

La última ronda de la Fase Final tuvo su punto de polémica, su punto de emoción y su punto de humor.

Los organizadores del torneo de Deifontes (Granada) eligieron el domingo 28 de noviembre para su torneo. Es un torneo fuerte, consolidado y en el que se trata bien a los participantes. Lamentablemente este año coincidía con la última ronda del torneo por equipos y algunos ajedrecistas, incluso yo mismo, dudábamos entre jugar con nuestro club o jugar allí...

Tras siete rondas de interesantes luchas el sistema de competición indicaba que el primer y el segundo clasificados debían enfrentarse para decidir el título de Campeón de Andalucía.

Olivares, tras un gran torneo, iba en cabeza y recibía a los campeones de 2003/04. Un empate les permitiría arrebatar a Cofimán su título y lograr el mayor éxito en la historia del club.

Por su parte el equipo que patrocina la empresa de ordenadores había tropezado con Los Palacios y necesitaba ganar para renovar el título.

Ambos tenían a varios ajedrecistas que hubieran deseado estar en Deifontes para aspirar a sus suculentos premios.

Pronto me llegó la pregunta, que no petición: "dado que casi no afectaba a nadie ¿podría aplazarse el encuentro una semana?".

¿Qué debe responder uno en nombre de la Federación en estos casos?. La cosa tenía tres vertientes:

·        Por un lado Shahmat tenía posibilidades matemáticas de ser subcampeones. Si goleaban a UPI y Cofimán perdía, ellos serían los segundos y no Cofimán. No era por lo tanto justo que Cofimán, al aplazar, jugase conociendo ya el resultado del Shahmat – UPI. Si yo concedía el retraso, ¿qué contestaría ante una reclamación de Shahmat?.

·        Pero, supongamos que el Shahmat no se jugase nada. La normativa especifica en qué casos se puede cambiar de fecha un encuentro. Querer jugar en Deifontes no era ese caso. Si yo accedía ¿qué contestaría dentro de un año cuando alguien me reclamase argumentando que me había saltado en una ocasión lo reglamentado?.

·        En tercer lugar, descartando al Shahmat o el sentar malos precedentes, uno aprueba un calendario en asamblea en abril, lo ratifica en septiembre y fija el 28 de noviembre como la fecha cumbre de la competición. A finales de octubre llega un organizador y coloca el torneo más importante privado del otoño justo ese día. ¿Debo colaborar encima cambiando yo la fecha al encuentro en el que se disputa el título de Campeón Andaluz?.

Pues hice como San Pedro y por tres veces me negué con rotundidad a ningún cambio. Por supuesto si yo tenía deseo de jugar en Deifontes, lo descarté. Encima daba la casualidad de que mi equipo, de Primera Andaluza, jugaba en Olivares ese día.

Carlos Barrero y Alexander Razmyslov renunciaron a Deifontes para concentrarse en intentar esa ilusión que era conseguir para Olivares el título regional. Cofimán tampoco se quedó corto e hizo debutar a Pía Cramling, además de contar con su marido, Juan Manuel Bellón.

Domingo a las 10.00, el duelo en “O.K. Corral” estaba servido:

·        En una esquina del “corral” estarían los líderes: Alexander Razmyslov (4 de 7), Carlos Barrero (¡6.5/7!), Jesús Garrido (3.5/5), Fernando López (3.5/7) y Mariano Romero (5/7). Era además su quinteto de siempre, ya que sólo Félix Ramos (1/2) había jugado anteriormente.

·        En la otra esquina estarían los actuales campeones: Pía Cramling (0/0), Juan Manuel Bellón (1/3), Martín Lorenzini (5.5/7), Sebastián Almagro (4/6) y Juan Carlos Sánchez (3.5/7). En esta ocasión pasaban a la suplencia, entre otros, Sergio Castillo y Francisco Gadeo.

Como “teloneros” actuarían el Olivares B y el Old Masters de un servidor. Mi rival sería Juan de Dios Melero.

Olivares juega en el mismísimo Ayuntamiento y tanto la Alcaldesa como la Concejala de Deportes se acercaron a ver cómo iba el encuentro y si lograban proclamarse Campeones.

Son los prolegómenos del encuentro, la acción se traslada a la estación de autobuses de Plaza de Armas en Sevilla. Allí Félix Ramos espera el autobús de Huelva en el que viene el mejor jugador de su club, el más certero de sus “pistoleros”, ¡Carlos Barrero, el del tiro certero! ¡6.5 de 7!. Sin embargo Carlos no se presenta y Félix tiene que tomar el camino para Olivares con la lógica preocupación. ¿Qué le habrá pasado?. En Olivares tampoco está y el club tiene que improvisar sobre la marcha. Melero pasa al quinto tablero y, tras algunas dudas, porque no iba a jugar, Félix se convierte en mi rival en nuestro intrascendente match de teloneros.

Por cierto Olivares B había mostrado su llamémosle “predisposición” a un empate global dado que no nos jugábamos nada. La tarde anterior, en la Asamblea de la Sevillana, yo le había enseñado a Manuel Marín el artículo que prohíbe los pactos previos de los resultados, y le había dicho: ¡y encima se lo estáis proponiendo al Presidente de la Andaluza!. Total, a jugar y a ver qué pasaba en el otro encuentro. El resultado pueden buscarlo en la web de la FADA pero es intrascendente.

En plena apertura llegaron noticias de Carlos Barrero. Permítanme que aplace, en aras del interés del relato, el porqué no estaba jugando. El 0-1 subió al marcador al vencer Lorenzini a López. A continuación Pía logró el 0-2 al ganar a Razmyslov y, por las demás partidas, estaba claro que Cofimán iba a revalidar el título. Sin embargo, Bellón desperdició algunos caminos de tablas y perdió con Garrido. Con el 1-2 en el marcador el milagro seguía siendo muy difícil porque Mariano estaba perdido y Melero inferior, y conseguir 1.5 en esas condiciones no era lógico. En el apuro de reloj digital Almagro no jugó bien y perdió casi toda su ventaja. ¿Se equivocaría J.C. Sánchez y daría la vuelta Melero a su partida?. Finalmente Almagro firmó las tablas cuando ya estaba claro que Melero perdía. Bellón le mostró a Almagro un camino que aún le podía haber dado la victoria. Finalmente Juan Carlos Sánchez ganó a Melero.

Cofimán, por 3.5-1.5, renovó el título de Campeón Andaluz. Sólo dos días antes Tiendas UPI, el otro equipo patrocinado por Juan Ruiz, había logrado en Sanxenxo el título de Campeón de España. Dos títulos en tres días eran un excelente balance para los “informáticos” de Mancha Real.

¿Y qué había pasado con Carlos Barrero, “el del tiro certero”? ¿Había decidido a última hora jugar en Deifontes? ¿Se quedó dormido en Huelva y perdió el autobús? ¡Qué va!. Dicen que la realidad siempre supera a la ficción. Les describo la situación como me la imagino; seguro que algún detalle no es real pero, como en las buenas novelas, a veces conviene alterar algo el relato para que tenga más salsa.

Imaginen ustedes a Carlos saliendo de su casa y montándose en el autobús en Huelva. Se sienta al fondo y pronto se queda dormido, ya saben, el traqueteo de la carretera, una noche de farra, el calorcito de la calefacción.... El autobús llega al final de su trayecto, Sevilla. Los pasajeros se bajan. El conductor se baja. Félix espera a unos metros. Carlos, recostado al fondo, duerme como un bendito...

No sé bien el porqué (no quiero llamar a Carlos para enterarme, porque seguro que la historia perdería su gracia) pero ese autobús es destinado para ir a Estepa. ¿Se estropeó el autobús original? ¿Estaba previsto el segundo cambio?. ¡Qué más da!.

Ahora imagínense al conductor, tal vez otro, subir al autocar (Carlos duerme al fondo), a los nuevos pasajeros subir con sus recién adquiridos billetes (Carlos duerme), al autobús abandonar Sevilla (Carlos duerme). En fin, no quiero enterarme de dónde se despertó, si en Osuna, en Estepa o en Alcalá de Guadaira, ¿reconoció el nuevo paisaje?, ¿miró el reloj?, ¿tras despejarse tardó mucho en comprender lo que sucedía?.

Desde Estepa llamó a Félix y le explicó dónde se encontraba y porqué.

¡El destino del Campeonato de Andalucía había tomado dirección hacia los Cerros de Úbeda porque Carlos se perdió por los Cerros de Estepa!.

Espero que Carlos no se moleste conmigo por darle un tono de humor a la cuestión. Hay un premio al que cuente la mejor anécdota y yo no puedo aspirar a él, pero solicito al Jurado que se lo otorgue en este caso al mejor protagonista de una anécdota y que mi amigo Carlos se lo lleve por goleada.

 

Un cordial saludo.